ABRAHAM Minero Fernández

ABRAHAM Minero Fernández, llegó al Real Zaragoza en la temporada 2011-2012 procedente del Barcelona B. Debutó el 28 de agosto de 2011 en la segunda jornada de dicha Liga frente al Real Madrid en La Romareda (0-6). Al finalizar la temporada 2013-2014 se fue a la S.D. Éibar y volvió una temporada más tarde a la disciplina zaragocista. En total disputó 110 partidos (57 en Primera División, 45 en Segunda y 8 de Copa del Rey) en sus 4 temporadas como zaragocista. Anotó 2 goles (frente al Villarreal y Numancia), vio 27 cartulinas amarillas y fue expulsado en 5 ocasiones por doble amonestación.

El 13 de marzo de 2012, la periodista Sonia Gaudioso publicaba en la web de Marca una entrevista con Abraham Minero en la que repasa su vida profesional:

"En la infancia hay cosas que te marcan y Abraham Minero todavía guarda en su memoria un capítulo de su vida que bien pudo cambiársela. Por suerte para él, no lo hizo. El fútbol fue más fuerte y acabó venciendo todos sus miedos, a pesar de que en su primer día en la escuela de fútbol de Granollers salió por la puerta decidido a no volver a jugar nunca más con un balón.

Un compañero suyo tuvo la culpa. "Como siempre jugaba en la calle,mi madre me apuntó con seis años a la escuela de Granollers. Recuerdo muy bien que estábamos haciendo toques con la pelota cuando de repente vino un niño más grande que yo y me la quitó. No me lo esperaba y me fui del entrenamiento. Le dije a mi madre que ya no quería jugar más al fútbol. Cogí como un trauma y estuve tiempo sin hacerlo", recuerda.

Hasta que le volvió a picar el gusanillo y acabó en el Barça. Porque la historia de Abraham en el club azulgrana no es tan reciente como algunos creen. Ya fue azulgrana cuando empezaba y en su currículo figuran dos etapas distintas en el conjunto culé. A los 10 años entró en los alevines y estuvo hasta los 12. Fue una época bonita, pero también dura. "Cuando salía del colegio, a las cinco, ya me esperaba un taxi que nos ponía el Barça para llevarme a Barcelona a entrenar junto a otros cuatro niños más. Éramos todos de la comarca y volvíamos a las once de la noche. Así, dos años".

Disfrutó de esa etapa, pero el destino le puso otra piedra, en forma de lesión, en su camino como futbolista. "En el último año del Barça me lesioné la rodilla derecha, me hice daño en el tendón rotuliano, me escayolaron y estuve media temporada parado. Como era un niño, cuando me lo quitaron, se me había quedado la pierna muy delgada. Menos mal que la recuperación la pude hacer en las instalaciones del Barça y todo fue bien". Meses difíciles que le enseñaron a apreciar más el fútbol. Por eso, y como lo que quería era jugar, dejó el club azulgrana y volvió a casa.

Tras varias decepciones, el fútbol comenzó a sonreírle cuando recibió la llamada del Sant Andreu. Su entrenador, Natxo González, le cambió la vida

En el Granollers estuvo de infantil hasta que llegó el primer equipo, que militaba en Tercera. Después, el sueño de Primera se fue complicando. Se marchó al Figueres, un Segunda B, pero "allí no me fue muy bien y apenas jugué. No me sentía muy cómodo y me fui", explica. El Blanes fue su siguiente destino donde acabó perdiendo dinero. "Deportivamente fue un año bonito pero no en lo económico. Lo jugué todo, pero sólo nos pagaron los primeros cuatro meses. El resto de la temporada nada. Aún me deben siete meses y ya no creo que vea ese dinero. Al final incluso perdí más que gane, porque de Granollers a Blanes hay una hora y tenía que ir todos los días...".

Tras varias decepciones, el fútbol comenzó a sonreírle cuando recibió la llamada del Sant Andreu. Su entrenador, Natxo González, le cambió la vida. "Fue él quien decidió probarme de lateral a mitad de temporada y confió en mí. A base de darme minutos me hizo lateral porque yo era extremo. Me enseñó todo lo que tenía que saber un lateral, ya que yo no había defendido casi nunca. El segundo año ya lo hice entero como lateral izquierdo y fuimos campeones del grupo, pero perdimos el ascenso contra el Barcelona B".

Curiosamente el F.C. Barcelona B fue su siguiente destino en la temporada 2010/2011 "No podía rechazar su oferta. Quise volver otra vez porque era mi sueño y tanto mis padres como yo teníamos una espinita clavada", comenta. Jugó en el filial y este verano el destino premió su insistencia con el Real Zaragoza. "Mi sueño era jugar en Primera y aquí estoy feliz".

Sus 4 temporadas en el Real Zaragoza tuvieron un paso intermedio del jugador por la S.D. Eibar. La alta ficha del jugador era inaudible para la maltrecha economía del Real Zaragoza con límites salariales muy ajustados en Segunda División.  Por ello, en el verano de 2014 se llegó a un acuerdo para la cesión del lateral catalán al conjunto armero, que militaba en Primera División.  Con José Luis Mendilíbar como entrenador, Abraham disputó 22 partidos en el Eibar (1319 minutos), en los que anotó 1 gol y vio 6 cartulinas amarillas.

A la siguiente temporada (2015/2016) y una vez finaliza su cesión al Eibar, Abraham regresa al Real Zaragoza para jugar a las órdenes de un Ranko Popovic que llegó a decir de él que era el mejor jugador de la categoría.  Esa temporada disputó 24 partidos con el Zaragoza sin anotar ningún gol.  Fue expulsado en dos ocasiones.

La llegada de Luis Milla como entrenador del Real Zaragoza en la temporada 2016/2017 (aparte del límite salarial) cerró de nuevo las puertas a Abraham Minero, que tuvo que hacer de nuevo las maletas para jugar cedido en el Levante U.D., también en Segunda División.  El equipo granota acababa de descender esa temporada y contaba con un mayor límite salarial que los aragoneses. A las órdenes de Juan Ramón López Muñiz, Abraham jugó 20 partidos (1126 minutos) con el cuadro del barrio valenciano de Orriols, apuntándose un ascenso en su palmarés.

Tras finalizar su cesión al Levante, Abraham rescinde su contrato con el Real Zaragoza y ficha por el Nàstic de Tarragona para la temporada 2017/2018.  Aquí vemos un resumen de su trayectoria en la Liga española (fuente bdfutbol.com).