ÁLVARO Luiz Maior de Aquino

Álvaro Luiz Maior de Aquino es un defensa central nacido el 1 de noviembre de 1977 en Nilópolis - Sao Paulo (Brasil). Jugó en muchos equipos brasileños desde 1997 hasta 2000: Sao Paulo (1997/98); América FC (1998); Goiás (1999); Sao Paulo (2000) y Atlético Minero (2000); después fue fichado por la UD Las Palmas, donde estuvo tres años. 

En el conjunto canario jugó dos temporadas en Primera División (2000/2002) y otra en Segunda (2002/2003).  En total disputó 7o partidos y anotó 6 goles con la camiseta amarilla. Debutó en Primera División el 22 de octubre de 2000 en San Mamés frente al Athletic con una fantástica victoria por 0-3 y siendo el autor del segundo gol de su equipo a los 58 minutos de partido.

Durante su estancia en las Islas Canarias fue encontrado culpable de inmigrante ilegal en la Unión Europea al no tener pasaporte, y pasó mucho tiempo al borde de su expulsión del país. En el 2003 firmó por el Real Zaragoza, donde jugó otros tres años. 

Baiano (izquierda) y Álvaro Mayor (derecha) en su etapa como jugadores de la U.D. Las Palmas


Debutó como jugador del Real Zaragoza el 31 de agosto de 2003 en La Romareda frente al Deportivo de la Coruña (0-1) y anotó su primer gol como zaragocista en el Estadio Olímpico Lluis Companys el 2 de noviembre de 2003 en un partido en el que se impuso el Real Zaragoza al Espanyol por 0-2.  Un total de 44 partidos (36 de Liga) y marcó 4 goles (cifra nada despreciable para un defensa), anotó Álvaro en su primera temporada como zaragocista.  El último de estos cuatro goles lo anotó en la jornada 36 frente al Osasuna en La Romareda, y ese gol supuso la salvación matemática del equipo dirigido por Víctor Muñoz. 

En una entrevista para el Periódico de Aragón el 3 de mayo de 2011, Álvaro aseguraba que su gol frente a Osasuna el 9 de mayo de 2004 (que supuso la salvación para el Real Zaragoza) estará marcado para siempre en su memoria: 

- Aquel gol ante Osasuna en La Romareda en la 03-04 supuso la salvación. ¿Lo recuerda?

- Claro que me acuerdo de aquel gol, cómo podría olvidarlo si fue el más importante que hice en el Zaragoza y uno de los que más de mi carrera. Aquel gol dije que lo había marcado la punta del dedo de Dios, él me ayudó a marcarlo. Recuerdo cómo fue, en el descuento, tras una falta que sacó Cani y después Toledo hizo un mal centro. Rebotó el balón en un defensa y yo le pegué desde la frontal y con la izquierda. Si ni siquiera le di con la derecha, pero fue una alegría inmensa. Nos jugábamos la salvación en aquel partido y al ganarlo ya la logramos a la jornada siguiente.

-Menuda alegría...

-La explosión de la afición fue enorme, porque ya se había cumplido el tiempo y casi nadie lo esperaba. Creo que mi gol quedó marcado para siempre en los aficionados y desde luego en mi mente siempre estará bien guardado. Ojalá se repita un tanto así este domingo, aunque si puede ser que sea un poco antes, que no se sufra tanto.

-Es que las circunstancias son muy similares. Aquel partido se jugó el 9 de mayo y éste es el 8, era la jornada 36 y en esta ocasión es la 35. Lo demás es igual, en La Romareda, ante Osasuna, con 39 puntos antes de jugar, la lucha por el descenso. Hasta Javier Aguirre estaba, aunque en el banquillo del rival...

-Es cierto, la historia se repite. Ojalá el final sea igual, pero estoy seguro de que el Zaragoza va a vencer en ese partido, que será un encuentro duro, ante un rival muy rocoso y que siempre crea muchos problemas. Son partidos de pelea, muy igualados y que no se deciden por mucha diferencia. Osasuna es un enemigo especial, es el derbi, y así se vive en el vestuario y en la afición.

-Son duelos de una intensidad y de una presión terribles, ¿no?

-Está claro que es así, aunque aquel equipo era distinto, porque había ganado la Copa del Rey al Real Madrid y en ese vestuario había mucha seguridad y confianza. Era un buen equipo, con gente joven como Villa, Galletti, Cani, Gabi Milito o yo mismo. Ahora, el Zaragoza también viene fuerte tras haber vencido en el Bernabéu. Seguro que está con confianza y eso es mucho en el fútbol, casi todo. Si además te encuentras un estadio lleno y un ambiente espectacular...

-Salió del Zaragoza en el 2006 y desde entonces el nivel del equipo ha bajado bastante... 

-De aquel vestuario conozco a Ponzio, que sé que regresó, y a Lafita. Vivimos muy buenos años, sí, pero el Zaragoza es un club histórico y merece estar arriba. Otra cosa es que sea fácil lograrlo. En el 2003 se montó un buen grupo después de ascender. Villa y yo veníamos de un equipo de Segunda, Milito, de vivir problemas por su llegada al Madrid y Savio, de Burdeos para regresar a España. El bloque encajó bien, había juventud y calidad y fue mejorando con los años. Para montar un buen equipo hace falta suerte, hacer un buen trabajo, pero sobre todo tiempo.

-Tiene 33 años y juega en el Vila Nova, un modesto equipo brasileño. ¿Hasta cuándo se ve? 

-Bueno, ahora me acabo de lesionar en un tobillo y me restan dos meses, pero me siento con fuerza. Quiero jugar hasta los 40 años. Ahora no puedo hacer las cosas que hacía con 25, como salir de fiesta, porque me tengo que cuidar mucho más. Y lo estoy haciendo, ya que quiero seguir jugando, no en equipos grandes, sino en pequeños, con futbolistas a los que puedo ayudar con mi experiencia, con lo que he vivido.

-El Zaragoza es para usted... 

-Ha sido todo, el principal club de mi vida deportiva y le guardo un cariño enorme. Siempre estará en mi corazón. La única cosa de que me arrepiento es de mi salida, yo creo que hubiese aguantado mucho más tiempo, quizá hasta ahora. Soy una persona de decisiones fuertes y creí que lo mejor era irme, lo sentía así.

El punto culminante de esta temporada fue la consecución de la Copa del Rey el 17 de marzo de 2004 en el Estadio de Montjuic frente al Real Madrid.  Álvaro Mayor jugó los 120 minutos de este partido que se decidió en la prórroga con un gran gol de Luciano Galletti, consiguiendo de esta forma su primer título como jugador de fútbol profesional en España.

En la siguiente temporada, la 2004/2005, disputó otros 48 partidos (35 en Liga, 2 de la Supercopa de España, 1 en la Copa del Rey y 10 en la Copa de la UEFA) y anotó 4 goles, uno de ellos en el partido de vuelta de la final de la Supercopa de España en Mestalla frente al Valencia y que contribuyó a la consecución del título al Real Zaragoza. 

Álvaro Maior y Javi Moreno posan con la Supercopa de España ganada en Mestalla el 24 de agosto de 2004


Por último, en la temporada 2005/2006 disputó 39 partidos (31 de Liga y 8 de Copa del Rey) y no logró anotar ningún gol.  En las tres temporadas que vistió la elástica blanquilla, Álvaro Maior disputó un total de 131 partidos, anotando 8 goles.  Vio un total de 37 tarjetas amarillas y fue expulsado en 3 ocasiones (una en cada temporada). 

En la temporada 2006/2007, Álvaro Maior firmó por el Levante UD, donde realizó dos magníficas temporadas en Primera División, jugando un total de 57 partidos (51 de Liga y 6 de Copa) en los que anotó otros 6 goles. 

El Levante U.D. fue su último destino en España con 28 años, pero Álvaro prosiguió su carrera profesional en su país natal, Brasil, jugando en varios equipos: Internacional de Porto Alegre (2008/09); Flamengo (2009/10); Vila Nova FC (2011); Linense (2012/13); Bragantino (2013); Mogi Mirim (2014); Vila Nova FC (2014); Linense (2015); Esporte Clube Demócrata (2016-actualidad).