Antecedentes Real Zaragoza vs Córdoba C.F.

El antecesor directo del Córdoba Club de Fútbol fue el Real Club Deportivo Córdoba. Este club fue fundado en 1928 por la fusión de otros dos clubes cordobeses, el Real Córdoba Sporting Club y la Sociedad Deportiva Electromecánicas. Originalmente fue bautizado como Racing Fútbol de Córdoba, aunque en 1940, ante la normativa que prohibía el uso de anglicismos en los nombres propios, cambió su denominación a Club Deportivo Córdoba. Cuatro años más tarde recibió el título de Real. El Real Club Deportivo Córdoba se disolvió el 31 de julio de 1954 a causa de las deudas acumuladas. A lo largo de sus 26 años de historia jugó nueve temporadas en Segunda División y seis en Tercera. En 1928 se unieron ambos clubes y formaron el Racing Fútbol Club de Córdoba. Jerónimo Fernández fue su presidente. Vestía camiseta a franjas verticales blanquiverdes y pantalón azul; como segunda equipación utilizaba el color blanco. Jugaba en el Estadio América, terrenos del antiguo cuartel de Artillería de Córdoba. Participó en las temporadas y categorías siguientes: 1928-29 (Local), 1929-30 (Provincial), 1930-31 (Regional), 1931-32 (Tercera), 1932-33 (Tercera), 1933-34 (Regional), 1934-35 (Regional), 1935-36 (Regional). Esta última temporada ascendió a Tercera División pero no pudo disfrutarla por el paréntesis sufrido por la Guerra Civil; al terminar la contienda, en la temporada 1939-40, participó directamente en Segunda División.

Ante la prohibición de llevar nombres extranjeros en 1940, el club se adapta a la normativa y cambia el suyo por Club Deportivo Córdoba. Participó en las temporadas y categorías siguientes: 1940-41 (Segunda División), 1941-42 (Regional), 1942-43 (Regional) y 1943-44 (Tercera División). Continuó con esta denominación jugando en el Estadio América.

En 1944 vuelve a cambiar el nombre, y esta vez lo hace por el de Real Club Deportivo Córdoba, a propuesta de su presidente, José Ramón de la Lastra y Hoces, de ideología monárquica, quien consiguió la concesión por los organismos oficiales pertinentes. Continuó con los mismos colores e incorporó la corona real a su escudo. Jugó en el Estadio del Arcángel, propiedad de su presidente, desde 1945, año de su inauguración. Participó en las temporadas y categorías siguientes: 1944-45 (Tercera División), 1945-46 (Segunda División), 1946-47 (Segunda División), 1947-48 (Segunda División), 1948-49 (Tercera División), 1949-50 (Segunda División), 1950-51 (Segunda División), 1951-52 (Segunda División), 1952-53 (Segunda División) y 1953-54 (Tercera División).

Después de una historia de 26 temporadas (8 en Regional, 6 en Tercera y 9 en Segunda) con sus cambios de nombre, el primer equipo de la ciudad se disolvió en una asamblea extraordinaria convocada para tal fin, el 31 de julio de 1954. Los motivos fueron la acumulación de deudas.

Otro equipo de la ciudad, el Club Deportivo San Álvaro (fundado en 1951), que también militaba en tercera división, desaparecería en el año 1954 y el recién creado Córdoba CF ocuparía sus deberes y derechos al quedarse con su plaza en la categoría.

El Zaragoza se enfrentó en su estadio en dos ocasiones al desaparecido R.C.D. Córdoba, en las temporadas 1945/46 y 1946/47, ambas en Segunda División. El 3 de marzo de 1946 el Zaragoza se impuso al RCD Córdoba por 1-0 en Torrero. Y el 5 de enero de 1947 también se impuso el equipo aragonés por 4-2.

El Córdoba C.F. ha visitado en 15 ocasiones La Romareda con un balance de 9 victorias del Real Zaragoza, 4 empates y 2 victorias del Córdoba. Los de casa anotaron 35 goles en esos 15 partidos y los visitantes tan solo 15.

El primer enfrentamiento en La Romareda frente al nuevo equipo del Córdoba C.F., se produjo en la vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Generalísimo, el 1 de mayo de 1960. Aunque el Zaragoza logró imponerse por 2-1, de nada le sirvió esta victoria ya que los andaluces se habían impuesto una semana antes en su estadio por un contundente 6-1. El Zaragoza saltó el campo diez minutos antes de empezar el encuentro, siendo acogido con una bronca fenomenal, que duró hasta ponerse el balón en juego. Nunca hubo en Zaragoza una protesta tan unánime del público, que llevó al campo pitos y cencerros. Marcó primero el Zaragoza, a los veinte minutos, al fusilar Marcelino un buen centro de Vila. Diez minutos más tarde empató el Córdoba tras un tiro de Omar que rebotó en un defensa y despistó a Yarza. Poco después, el árbitro anuló injustamente al Córdoba un gol de Paz. Ya en la segunda parte, a los 62 minutos, José Luis lanza un castigo como consecuencia de un tremendo error del árbitro, y Marcelino, de cabeza, bate irremediablemente a Benegas.

El primer duelo liguero entre ambos equipos se produjo el 21 de octubre de 1962, tras el ascenso del conjunto andaluz a Primera División por vez primera en su historia. Se disputaba la sexta jornada del campeonato y el Córdoba sorprendía al Zaragoza imponiéndose por 1-3 en La Romareda. Los fallos defensivos del Zaragoza sirvieron en bandeja la victoria al Córdoba. El portero andaluz Benegas detuvo un penalti a Duca a los 39 minutos del segundo tiempo. Hubo gran entrada en La Romareda, sin llegar al lleno. Tarde primaveral y campo en buenas condiciones. A los 39 minutos del primer tiempo, un remate de Seminario es sacado claramente con el brazo en el área por Simonet. El árbitro no lo señala y la bronca es enorme. A pesar de estar anunciado Lapetra en la alineación inicial, no sale al campo por sufrir una gastritis. Al principio del encuentro, el Zaragoza entregó un banderín al Córdoba por ser su primer partido en La Romareda en primera división. Al final, el equipo local fue silbado y flamearon los pañuelos en los graderíos. Los goles fueron anotados por Marcelino para el Zaragoza a los 15 minutos y por Soler (en dos ocasiones) y Homar para el Córdoba.

En la siguiente temporada, 1963-64, el Córdoba visitaba La Romareda en la jornada 27, el 29 de marzo de 1964. En esta ocasión la victoria correspondió al Real Zaragoza por 4-2. Tiempo fresco, amenazando lluvia, amenaza que no se cumplió. Campo algo encharcado y tres cuartas partes de entrada. En los locales resultaron afortunadas la reapariciones de Sigi y Violeta, sobre todo de éste último que anotó dos goles. Antes habían marcado para los blanquillos Lapetra y Canario. Con 4-0 en el marcador, el Zaragoza se relajó y el Córdoba marcó dos goles en un minuto por obra de Riaji y Cabrera. Pero ya eran las postrimerías del encuentro y la reacción se quedó a medias.

Tan solo 8 meses más tarde, el 1 de noviembre de 1964, la mejor delantera de la historia del Real Zaragoza, la formada por los Cinco Magníficos (Canario, Santos, Marcelino, Villa y Lapetra) daba buena cuenta el Cordoba al imponerse por 4-0 en un partido que resolvió muy pronto el conjunto maño ya que a los 17 minutos ya había anotado tres goles por mediación de Isasi y Carlos Lapetra, éste último por partida doble. El centrocampista cordobés Ricardo Costa marcó el cuarto gol del partido en propia meta a los dos minutos de la segunda parte tras un tiro al palo de Canario. A los 28 minutos de la primera parte se lesionó Marcelino, que fue atendido en la banda, reincorporándose a los 30 con manifiesta merma de facultades.

En la temporada 1965-66, el 3 de abril de 1966, el Córdoba regresaba a La Romareda y salía de nuevo trasquilado (4-0) por los Cinco Magníficos: Todos ellos lograron un gol (salvo Lapetra, al que el árbitro anuló un gol a los 14 minutos) en una soberbia actuación de los blanquillos. El colegiado, señor Pardo Hidalgo, tuvo una actuación lamentable, olvidándose por completo de la ley de la ventaja y dejando pasar varios fueras de juego señalados por sus ayudantes y, en cambio, se sacó otros de la manga cuando no eran.

No había transcurrido ni un mes desde este partido y el Córdoba regresaba a La Romareda el 1 de mayo de 1966 en partido correspondiente a los Octavos de final (vuelta) de la Copa del Generalísimo. Tiempo calurosísimo, auténticamente veraniego, que hacía presagiar tormenta y una gran tarde del peruano Sigi, autor de dos goles. Se impuso el Zaragoza por 4-1, siendo Santos y Gozalo los autores de los otros dos goles zaragocistas. El único gol del Córdoba lo anotó Juanín.

El 26 de marzo de 1967, con tiempo espléndido de primavera y mucho público en La Romareda, el Cordoba no fue rival para el Zaragoza y cayó de nuevo derrotado por 3-0. El primer gol del partido lo anotó Villa tras driblar a un defensa y marcar de espléndido tiro alto y cruzado. A los 53 minutos una falta sobre Violeta unos metros fuera del área la saca Santos por alto y con efecto, sin que García se entere hasta que el balón está en la red. A los 82 minutos, decimoquinto saque de esquina contra el Córdoba, lo ejecuta Villa cerrado y Moya cabecea flojo desde cerca, batiendo al indeciso García. El debutante Moya fue despedido con muchos aplausos, y el árbitro, con protestas, a pesar de la claridad del marcador.

El último día de ese mismo año, es decir el 31 de diciembre de 1967, se produciría un marcador idéntico, 3-0 para el Real Zaragoza. Regular entrada en La Romareda, con algunos claros. El público se molestó en determinados momentos por el juego que se desarrollaba. Marcó Santos de cabeza a los 31 minutos el primer gol del partido. En la segunda parte, a los 64 minutos, Pais, desde fuera del área, lanza un gran tiro con efecto que sorprende a García. Y a los 71 minutos, Martí, en una absurda acción, hace penalti a Bustillo. El máximo castigo lo ejecuta Santos en el 3-0 definitivo.

El 20 de abril de 1969 se produjo el último enfrentamiento entre ambos equipos en Primera División. Aplausos el Córdoba y gran ovación al Zaragoza a su salida, premiando así el triunfo de Riazor del domingo anterior. Lleno completo en La Romareda y ambiente de enorme expectación. El Córdoba logró arrancar un valioso empate (2-2), tras varios años sin sacar nada positivo del feudo aragonés. Cuando Bustillo puso el marcador en el 2-1 favorable a los locales, el público manifestó su descontento hacia el presidente, señor Usón, por el traspaso del ariete la la plantilla del Barcelona. Las mejores ovaciones fueron para el citado delantero centro, que esa tarde vestía por última vez la camiseta blanquilla, premiando su pundonor y entrega en los críticos momentos que vivió el Real Zaragoza durante el Torneo de Liga que finalizaba ese mismo día. Tejedor marcó el otro gol del Zaragoza, mientras que los goles andaluces fueron obra de Costa y Jara. El cuadro cordobesista no pudo evitar esa temporada el descenso a Segunda División.

Tuvo que producirse el descenso del Real Zaragoza a Segunda en la temporada 1977-78 para que fuera posible un nuevo duelo entre aragoneses y andaluces en La Romareda. El 2 de abril de 1978 y a pesar de ir ganado por dos goles a cero a los siete minutos de partido, el Córdoba dio la sorpresa y acabó empatando un partido (2-2) que se le había puesto muy cuesta arriba. Habían marcado Arrúa y Pichi Alonso, ambos de cabeza, a los 4 y 7 minutos respectivamente. Recortó distancias Marín a los 32 minutos y logró el empate definitivo Martín Roales a los 67 minutos tras burlar a Camus y bombear el balón por encima de Nieves. El Zaragoza terminó el partido a merced de su rival.

Tuvieron que transcurrir 24 años para que, tras un nuevo descenso del Zaragoza a Segunda División, se volvieran a ver las caras ambos equipos en La Romareda. Fue concretamente el 1 de septiembre de 2002, en la primera jornada de la Liga 2002/2003. El marcador no se movió ese día (0-0), aunque los maños merecieron mucho más y las tablas supieron a poco a los blanquillos, dirigidos por Paco Flores. La primera parte fue de claro dominio local, con una gran actuación de Corona. El centrocampista caía una y otra vez a las bandas y ofreció una clase de dirección de juego. El árbitro valenciano Ayza Gámez tuvo una actuación desastrosa que desesperó al público de La Romareda.

El 13 de junio de 2009 se vivió una jornada festiva en La Romareda con una nueva visita del Córdoba. Ese día, el Zaragoza recuperaba su sitio en Primera División tras imponerse a los andaluces por 3-1 con lleno absoluto en el Estadio Municipal. El brasileño Ewerthon fue protagonista en el partido ya que marcó el primer gol del partido a los 27 minutos y asistió a Leo Ponzio a los 40 para que marcara el segundo. En la segunda parte, a los 8 minutos, Ewerthon veía la tarjeta roja, pero el partido ya estaba resuelto gracias a un nuevo gol de Arizmendi a los 50 minutos. El Córdoba maquilló el marcador a los 84 minutos al lograr Guzmán el definitivo 3-1.

El 8 de diciembre de 2013, con el Real Zaragoza de nuevo en Segunda División, el Córdoba visitaba La Romareda y caía derrotado en el tiempo de descuento (2-1). El técnico zaragocista Paco Herrera tuvo que ver el partido desde una cabina al estar sancionado. A los 39 minutos Diego Rico lanzó una falta y marcó un golazo. Movilla se la cedió y el canterano sacó a pasear su cañón izquierdo. Roger aún pudo marcar el segundo antes del descanso pero su disparo se fue fuera. Tras el descanso, el Córdoba siguió a lo suyo. En una falta lateral, Dávila remató perfectamente el centro puesto por Pacheco. Y cuando el partido parecía sentenciado, el Zaragoza se encontró con un gol en propia meta de Armando que le dejaba a las puertas de los playoffs de ascenso.

En la cuarta jornada de la Liga 2015/2016 de Segunda División, concretamente el 12 de septiembre de 2015, el Córdoba lograba su última victoria en el feudo zaragocista el imponerse por 0-1 en un partido que se le puso de cara a los 17 minutos tras un gran gol de Pedro Ríos desde fuera del área. Los andaluces fueron claros merecedores de la victoria que pudo ser más amplia si no llega a ser por la gran actuación del portero zaragocista Bono. Los maños nunca encontraron el camino para doblegar a los andaluces y se mostraron muy imprecisos, tanto en el pase como de cara al gol. Una mala noche.

El último enfrentamiento hasta la fecha entre Real Zaragoza y Córdoba en La Romareda se produjo la pasada temporada, el 1 de octubre de 2016. El marcador final señaló un empate (1-1) que se fraguó gracias a un polémico penalti en la primera mitad, del que se quejó amargamente el Zaragoza. A diferencia de otras veces, los maños se sobrepusieron bien al golpe, pero en la segunda parte perdonaron varias ocasiones claras. Rodri transformó el penalti para el Córdoba a los 22 minutos de la primera parte y Leandro Cabrera lograba el empate, que sería definitivo, tan solo cuatro minutos más tarde.