Antecedentes Real Zaragoza vs Real Oviedo

El domingo 25 de febrero de 2018 el Real Zaragoza recibe en La Romareda al Real Oviedo, uno de los equipos a los que más veces se ha enfrentado a lo largo de la historia. El equipo carbayón se fundó el 26 de marzo de 1926 como resultado de la fusión de los dos equipos de la ciudad, el Real Stadium Club Ovetense y el Real Club Deportivo Oviedo, bajo el nombre de Real Oviedo Football Club, adoptando la corona real de sus clubes predecesores meses después.

El primer enfrentamiento oficial entre aragoneses y asturianos se remonta a la temporada 1934/1935 en los Octavos de Final de la Copa de España. Fue concretamente en el viejo estadio de Torrero el 19 de mayo de 1935, que registró ese día, según cuentan las crónicas de la época, la mejor entrada de la temporadas para recibir al potente Oviedo. Pese a la fama del campeón asturiano, el Zaragoza salió al terreno de juego nada impresionado y así pudo llegar al final del partido por un limpio y justiciero triunfo por 2-0. El marcador no se movió hasta los 35 minutos de la segunda parte. Un buen centro de Primo fue rematado a la red por Ameztoy. Faltando cinco minutos para el final del partido, Juanito Ruiz, en avance personal, driblando a varios contrarios, metió el segundo y último para su equipo. Las alineaciones de ambos equipos en ese primer duelo oficial, con el arbitraje de Arribas Seijas, fueron las siguientes:

Zaragoza: Lerín; Uriarte, Alonso; Pelayo, Municha, Ortúzar; Juanito Ruiz, Ameztoy, Escuer, Tomás y Primo.

Oviedo: Florenza; Laviaga, Pena; Sirio, Soladrero, Chus; Casuco, Gallart, Lángara, Herrerita y Emilín.

El 16 de febrero de 1941 se produjo el primer enfrentamiento liguero entre Zaragoza y Oviedo en tierras aragonesas. Se disputaba entonces la jornada 20 de la Liga 1940/41 en Primera División y la victoria volvió a sonreír al equipo local tras imponerse por 3-0. Los goles fueron logrados por Juanito Ruiz, a los 21 minutos del primer tiempo; por Aldana, a los 4 minutos de la segunda parte y por Vilanova unos minutos más tarde. El partido fue de dominio total del Zaragoza ante un Oviedo que no tuvo su mejor tarde. En las filas del Real Oviedo se alinearon dos jugadores que la temporada anterior habían jugado cedidos en el Zaragoza: Soladrero y Antón.

Una de las cuatro únicas victorias que ha logrado hasta el momento el Real Oviedo en Zaragoza en toda la historia se produjo el 28 de marzo de 1943 en partido correspondiente a la jornada 25 del Campeonato Nacional de Liga de Primera División. Ese día, Jacinto Quincoces, entrenador zaragocista, estaba convenciendo a Soladrero (que había regresado al Zaragoza) para que saliese a jugar. "Sal -le decía-; sólo con tu presencia levantarás la moral. Procura que los medios alas te ayuden, y juega a la defensiva". Era la tarde en que Jacinto tuvo que hacer una llamada general para alinear once hombres, así salió Vallés de interior derecho y reapareció, todavía resentido, Narro, en el puesto de delantero centro. Hacía mucho viento en Torrero y con ello el Zaragoza, muchachos con corta talla en el ataque, frente a Diestro y frente a Pena, perdían todos los balones por alto. El público, desengañado y desesperado por la mala situación clasificatoria del equipo (que descendió esa temporada a Segunda División), se tomó el partido a cachondeo desde que Herrerita marcó el primer gol del Oviedo a los 10 minutos de partido. Todavía fue más desagradable para el respetable el segundo tanto del Oviedo, que se produjo tras una salida poco decidida del guardameta zaragocista Guillermo que aprovechó Herrerita para anotar el 0-2. La segunda parte fue igual. Consiguió el Oviedo su tercer gol dudoso por mediación de Emilín. Un gol "fantasma" que tuvo como consecuencia el abandono masivo del campo por parte de los sufridos espectadores. De nada sirvió el gol del honor zaragocista a la media de hora de la segunda parte conseguido por Narro. El 1-3 ya era inamovible.

Con el Zaragoza en Segunda División, la siguiente visita del Real Oviedo a Torrero se produjo en los dieciseisavos de final (vuelta) de la Copa del Generalísimo de 1947, concretamente el 27 de abril de 1947. En el partido de ida, disputado en Buenavista, el conjunto asturiano se había impuesto por 3-1 y por tanto de nada sirvió la victoria zaragocista por 2-1 en este partido de vuelta. Se adelantó en el marcador el equipo forastero a los 4 minutos gracias a un gol de Lángara tras pase de Domingo. A los 8 minutos del segundo tiempo, una gran jugada de Aráiz es interceptada por un defensa del Oviedo, que incurre en penalti. Tirado éste por Castillo, lo detiene bien el guardameta ovetense Greus. A los 33 minutos Aldana remata a la red un pase de Navarrete, siendo el tanto del empate, y a los 39 minutos una jugada entre Castillo y Navarrete termina con tiro por bajo de Mariano, que consigue el segundo gol del Zaragoza.

El primer partido en Segunda División entre ambos equipos se produjo en la última jornada de la temporada 1950/51, el 22 de abril de 1951. En Torrero, el Zaragoza se impuso al Oviedo por 2-0. El partido fue de poco juego, resultando aburridísimo, protestando el público que llenaba casi por completo los graderíos. Hrotko fue el autor del primer gol al rematar un córner, y tras un tiro de Rosendo Hernández, el defensa ovetense Foces intentó despejar, con tan mala fortuna que llevó el balón a su propia meta.

En la temporada 1952/53, Real Zaragoza y Real Oviedo volvían a verse las caras en la máxima categoría del fútbol español. Se disputaba la 19ª jornada del campeonato el 8 de febrero de 1953 y el marcador no se movió en todo el partido (0-0) en lo que sería el primer empate de la historia entre ambos equipos en la capital maña. Al Zaragoza le perjudicó notablemente la lesión de Atienza al cuarto de hora de partido tras un encontronazo con Pacheco. Atienza abandonó el campo durante largo rato. Reapareció prácticamente inútil o, por lo menos, muy disminuido de sus facultades. Los palos también colaboraron con el Oviedo en el empate final sin goles.

En la temporada 1954-55, de nuevo en Segunda División, Zaragoza y Oviedo tuvieron que enfrentarse en dos ocasiones en Torrero: en la liga regular y en la fase de ascenso a Primera División. En la Liga, el 20 de febrero de 1955, en un duelo directo por el ascenso, el Zaragoza no tuvo problemas para deshacerse del equipo asturiano al que batió por 3-0. No hubo goles en el primer tiempo, pero en una magnífica segunda parte, los aragoneses, se adelantaron en el marcador en el primer minuto gracias a un gol de Avelino Chaves. A los 10 minutos, un centro del propio Chaves, lo remata Ucelay a la red. Faltando 3 minutos para el final del partido, Rivas marcó el tercer tanto zaragocista. Finalizó la Liga con la Cultural Leonesa en primera posición (consiguió plaza de ascenso directo a Primera), el Real Oviedo segundo y el Real Zaragoza tercero. Los segundos y terceros clasificados de cada uno de los dos grupos de Segunda División, junto con los dos equipos de promocionaban de Primera, disputaron una liguilla de ascenso a primera con otras dos plazas en juego. Disputaron dicha liguilla los siguientes equipos: Español, Real Sociedad, Real Oviedo, Atlético Tetuán, Real Zaragoza y Granada. En la quinta jornada, el Zaragoza era vapuleado en el campo de Buenavista por el Real Oviedo (6-0). Un partido del que se habló mucho por el polémico arbitraje del navarro Zariquiegui Izco, que expulsó al zaragocista Atienza que, tras su expulsión hizo un mal gesto y acabó en la comisaria detenido por la Policía.

De este partido surgieron muchas chispas y una rivalidad que se pondría de manifiesto en el partido de vuelta, en la última jornada de la liguilla de ascenso, en la que el conjunto de Edmundo Suárez "Mundo" se tomó cumplida venganza de ese marcador y le endosó un 7-0 demoledor al conjunto carballón, lo cual dejaba sin opciones de ascenso al Real Oviedo. Esta es la ficha técnica de aquel partido que cerraba la temporada 1954/55.

REAL ZARAGOZA C.D. 7: Lasheras; Bernad, Alustiza, Castañer; Villegas, Gil Rubio; Chaves, Villarrubia, Ucelay, Baila y Parés. Entrenador: Edmundo Suárez "Mundo".

REAL OVIEDO C.F. 0: Argila; Toni, Luisín, Valentín, Pacheco, Falín, Lalo, Sara, Aloy, Toni II y Pajarón. Entrenador: Domingo Balmanya.

Goles: 1-0 Parés 12' / 2-0 Chaves 32' / 3-0 Chaves 55' / 4-0 Ucelay 70' / 5-0 Parés 77' / 6-0 Parés 79' / 7-0 Ucelay 88'.

Esto ocurrió el 26 de junio de 1955, en la que sería la mayor goleada a favor de los aragoneses en todos sus duelos frente al Oviedo. Pero ambos equipos continuaron una temporada más en Segunda División.

Se volvió a repetir la historia en la siguiente temporada (1955/56) en la que de nuevo tuvieron que enfrentarse Zaragoza y Oviedo en la Liga Regular y en la Fase de Ascenso a Primera. En la liga regular, el 1 de enero de 1956, el conjunto local se impuso a los asturianos por 1-0 gracias a un gol de Villarrubia a los 80 minutos de un partido en el que los defensas ovetenses se emplearon con mucha dureza. Este juego duro propició la expulsión del centrocampista Toni II a los 2 minutos de la segunda parte tras una entrada escalofriante sobre Estiragués. Hubo ocasiones en que, ante la pasividad del árbitro, se llegaron a agredir varios jugadores. Tras 30 jornadas de competición, el Oviedo finalizaba segundo con 41 puntos y el Real Zaragoza tercero con 40 puntos, por lo que ambos equipos se verían de nuevo las caras en la liguilla de ascenso.

El 17 de junio de 1956 el Zaragoza se imponía por 4-0 al Real Oviedo, en una victoria que resultaría a la postre decisiva para lograr esa misma temporada un nuevo ascenso a Primera División. Ese día el Zaragoza cuajó el mejor partido de la temporada, aunque el partido estuvo marcado por la lesión del ovetense Toni II a los 4 minutos del primer tiempo. Tras unos minutos en la banda, Toni II reapareció como extremo al cuarto de hora de partido, pero tres minutos antes ya había marcado Chaves el primer gol del Zaragoza. A los 35 minutos Rivas puso el 2-0 tras una excepcional jugada personal. En la segunda parte, Villegas a los 11 minutos y de nuevo Rivas, a los 35, pusieron el 4-0 definitivo. Tan solo unos días más tarde, el 29 de junio de 1956, en la última jornada de la liguilla, el Zaragoza se imponía 1-2 al Alavés en Mendizorroza y sellaba su ascenso a Primera División.

Dos años y medio más tarde volvían a verse las caras Zaragoza y Oviedo, tras el ascenso del conjunto asturiano a Primera División. El 14 de diciembre de 1958, se enfrentaron por primera vez en La Romareda (los anteriores partidos entre ambos equipos se habían disputado en Torrero), el Real Zaragoza se impuso por 2-0 gracias a los dos goles anotados por Joaquín Murillo a los 40 y 55 minutos de partido.

La segunda de las cuatro victorias del Oviedo en Zaragoza se produjo el 10 de abril de 1960. Tras perder por 1-2, los aficionados zaragocistas sacaron sus pañuelos en una de las demostraciones de protesta más grandes que se recuerdan en Zaragoza. Marcaron Ansola y Sánchez Lage para los asturianos y Wilson para el Zaragoza.

En las cinco siguientes temporadas, también en Primera División, el Real Zaragoza se tomo cumplida venganza de esta derrota y logró 6 victorias consecutivas frente al Real Oviedo en La Romareda (cinco en Liga y una en la Copa del Generalísimo). Por no hacer demasiado extenso este articulo tan solo os pongo las fechas, los resultados, los goleadores de ambos equipos y los titulares de las diferentes crónicas:

26 de marzo de 1961: Real Zaragoza-4 Real Oviedo-1 (Duca (2), Vila y Marcelino / Alustiza en propia meta). Aburrimiento y palmas de tango en los graderíos que registraron la entrada más floja de la temporada. Fútbol de tono mediocre y soporífero. Los asturianos desplegaron una táctica de contención. Se jugó con corrección y deportividad, excepto el durísimo marcaje de Paquito a Marcelino.

29 de octubre de 1961: Real Zaragoza-5 Real Oviedo-1 (Murillo, Duca y 3 goles de Seminario / Marañón). El Zaragoza arrolló al Oviedo. Resurgió Seminario, con tres goles válidos, dos anulados y un tiro al poste. Los asturianos practicaron buen fútbol en la primera parte. Pero carecieron de rematadores en su fase favorable.

16 de septiembre de 1962: Real Zaragoza-5 Real Oviedo-0 (Dos goles de Marcelino, otros dos goles de Miguel y otro de Carlos Lapetra). Goleada sin pena ni gloria. Solo en la última media hora sacó a relucir su juego el Zaragoza. Con un gol en contra, el Oviedo buscó el empate y ello le perdió. En los prolegómenos del partido se entregó a Miguel el VII Trofeo del Diario Amanecer por haber sido el jugador más regular en la anterior temporada.

1 de marzo de 1964: Real Zaragoza-3 Real Oviedo-1 (Marigil, en propia puerta, Canario y Endériz / Arsenio). Aunque el Oviedo abrió el marcador, ganó el Zaragoza. Al equipo aragonés le salvó la mejor clase individual de sus jugadores. No hubo "cerrojo" y los asturianos se hundieron al marcar Marigil en propia meta. En el conjunto visitante fracasó el debutante Villalba.

17 de mayo de 1964. Octavos de Final (ida) de la Copa del Generalísimo: Real Zaragoza-6 Real Oviedo-0 (dos goles de Duca, otros dos de Santos, Marcelino y Canario). El Zaragoza empezó mal, pero terminó goleando. Inofensivo y prudente, el Oviedo decayó al final cuando su portero Alarcia (ex zaragocista) tuvo que ser sustituido por Madriles tras caer lesionado. Duca jugó el mejor partido de la temporada en La Romareda. Bronca a Marcelino, que rechazó las felicitaciones de sus compañeros al marcar el tercer tanto.

22 de noviembre de 1964: Real Zaragoza-2 Real Oviedo-0 (Isasi y Santos). En La Romareda, el Zaragoza escuchó más pitos que palmas. El tándem Canario-Santos le dio la victoria ante un Oviedo sin remate. Los internacionales maños acusaron el viaje a Escocia y no brillaron. Y la goleada que presagiaba el gol de Isasi a los nueve minutos de partido llegó a convertirse en suspense.

Tras el descenso del Real Oviedo a Segunda en la temporada 1964/65, tuvieron que pasar casi ocho años para que ambos equipos se vieran de nuevo las caras en La Romareda. Para que esto ocurriera, el Real Zaragoza había descendido también a Segunda en la temporada 1971/72 y jugó frente al Real Oviedo el 16 de enero de 1972, en la última jornada de la primera vuelta. Y fue precisamente en ese partido cuando el cuadro asturiano consiguió la tercera de las cuatro victorias que ha logrado hasta la fecha en la capital maña. Un gol de Galán a los 24 minutos de partido, fue suficiente para acabar con la imbatibilidad del Zaragoza en casa en esa temporada. El 0-1 final estuvo condicionado por el mal estado del terreno de juego, muy embarrado y con lagunas. El árbitro expulsó a Chuso, del Oviedo, a los 70 minutos, al parecer por lanzar una patada a Ocampos cuando el juego estaba detenido. Ambos equipos ascendieron a Primera División al finalizar aquella temporada.

Por tanto, en la temporada 1972/73 se pudo ver de nuevo un Real Zaragoza-Real Oviedo en la División de Honor, concretamente el 1 de octubre de 1972. Ganó el Zaragoza por 3-0 con goles de Totó, Ocampos y Rubial en un partido en el que todo le salió bien al equipo maño. El Oviedo luchó y realizó una buena primera parte, pero acabó sucumbiendo ante el buen juego zaragocista. Al final ovaciones para todo el mundo, incluido el trío arbitral.

El 12 de septiembre de 1973 el Zaragoza tuvo que remontar dos goles iniciales del Real Oviedo anotados por Iriarte (minuto 41) y Marianín (minuto 46). Nino Arrúa se tuvo que echar el equipo a las espaldas y el Zaragoza acabó remontando el partido que finalizó con 4-2 para los aragoneses. A los 54 minutos el citado Arrúa consigue el primer tanto del Zaragoza de tiro raso y cruzado. A los 70 minutos, centra Soto y remata Arrúa, sobre la marcha, sin dejar caer el balón al suelo. Gol de antología que fue vitoreado con pañuelos blancos en las gradas. A los 84 minutos, córner que saca Soto y remata de cabeza Ocampos a la red. Y a los 96 minutos, balón bombeado sobre la meta de Lombardía, rechaza éste en corto y Planas remata oportunamente.

El 21 de septiembre de 1975 el Oviedo era nuevamente goleado en La Romareda, en un partido en el que Nieves fue un mero espectador ante un endeble equipo asturiano. El primer tiempo finalizó 3-0 tras los goles de Diarte, Juanjo y García Castany. En la segunda mitad, un córner lanzado por Soto, lo peina Diarte y Arrúa empalma al fondo de la red. Acortó distancias Alarcón tras desbordar al defensa zaragocista Bastos. A los 83 minutos, José González, a pase de Arrúa, establece el 5-1 definitivo.

En la temporada 1977/78 ambos equipos coincidieron de nuevo en Segunda División y se produjo una nueva victoria del Real Zaragoza el 11 de septiembre de 1977, en un partido de muchos nervios en el que Galán, delantero ovetense sufrió una fractura de peroné. Unos 30.000 espectadores en La Romareda en tarde calurosa. Se estrenaron vallas provisionales, así como almohadilla homologadas. A los 2 minutos de partido, Juanjo clava el balón por encima de Seone estableciendo el 1-0. Un minuto más tarde hay un barullo en el área zaragocista, tira Alarcón y la pelota rebota en Salvatierra que anota en propia meta y establece el empate a uno. Se adelantó en el marcador en Oviedo a los 21 minutos por mediación de Sebas que, en supuesto fuera de juego, bate a Irazusta. A los 33 minutos empató de nuevo el Zaragoza gracias a un gol de cabeza de Pepe González. Ya en la segunda parte, a los 68 minutos, gran jugada de Simarro que remata de cabeza Mendieta a las mallas estableciendo el definitivo 3-2.

El Zaragoza consiguió de nuevo el ascenso esa misma temporada, pero no tuvo tanta suerte el Oviedo, que permaneció en Segunda hasta la temporada 1988/89. Por tanto, transcurrieron casi doce años hasta que el cuadro asturiano visitara de nuevo el Estadio Municipal de La Romareda. El 26 de marzo de 1989, Radomir Antic, entrenador zaragocista, introdujo tras el descanso a Belsué y Salva y cambiaron el signo de un partido que había finalizado sin goles en la primera mitad gracias a la buena defensa del Oviedo. Pero en la segunda parte mejoró mucho el juego aragonés con los cambios y se acabó imponiendo por 3-1 con dos goles de Crespín y otro de Vizcaíno. Por el Oviedo marcó Bango.

El sorteo de los Octavos de Final de la Copa del Rey de la temporada 89/90 deparó un nuevo enfrentamiento entre aragoneses y asturianos. El partido de ida se jugó en el Carlos Tartiere y el Zaragoza se impuso por 0-1. En el partido de vuelta disputado en La Romareda el 29 de noviembre de 1989, el conjunto zaragocista pasó muchos apuros para conseguir la clasificación para Cuartos de Final a pesar del tempranero gol de Sañudo en propia puerta a los 3 minutos de partido. A falta de un cuarto de hora para el final del partido, Hicks sorprendió a Chilavert, que no estuvo nada afortunado, y puso los nervios a flor de piel en La Romareda. El Zaragoza llegaba a este partido después de perder 7-2 en Liga en el Santiago Bernabéu.

El 10 de febrero de 1991 fue el día en que el Real Oviedo consiguió la cuarta y última victoria hasta el momento en La Romareda. Se disputaba la vigésimo segunda jornada de la Liga en Primera División, con Ildo Maneiro en el banquillo del Real Zaragoza y un gol de penalti de Bango para el Oviedo en el último minuto del primer tiempo fue suficiente para apuntarse el 0-1 definitivo. El colegiado catalán, señor Vico Díaz, desesperó a la parroquia local por no señalar dos claros penaltis a favor del Zaragoza. Gran actuación del portero visitante Viti.

Siete meses más tarde, en la siguiente temporada, el Real Zaragoza recuperaba la senda de la victoria en sus partidos frente al Real Oviedo tras imponerse, el 28 de septiembre de 1991 por 3-2 en La Romareda. El equipo carbayón remontó una desventaja de dos goles, pero el tercer gol maño les hundió. En el primer tiempo marcaron Poyet y Pardeza (de penalti) para el Zaragoza y Rivas para el Oviedo. En la segunda parte empató Berto para los asturianos a los 51 minutos, pero Pardeza, once minutos más tarde y tras un centro de Higuera, establecía el 3-2 definitivo.

En la siguiente temporada, el 20 de septiembre de 1992, los maños lograron su objetivo de seguir en cabeza. Tras vencer por la mínima al Real Oviedo (1-0), se colocaban terceros en la tabla. José Aurelio Gay, de cabeza a pase del alemán Brehme, consiguió el único tanto del partido. El delantero Carlos, que se quedó solo ante Cedrún, creó la única acción de peligro ovetense, pero Brehme la desbarató.

En esa misma temporada (1992/93), ambos equipos coincidieron también en los Cuartos de Final de la Copa del Rey. El partido de ida se disputó en La Romareda el 24 de marzo de 1993 y el resultado final fue de 1-1 dejando las espadas en todo lo alto para el partido de vuelta. Fue un encuentro emocionante. Armando adelantó a los carballones y Jesús Seba (que se lesionó en este partido y estuvo tres meses en el dique seco) logró la igualada. En el último minuto el Oviedo pudo marcar. En el partido de vuelta de la eliminatoria el Real Zaragoza se impuso 1-2 en el Carlos Tartiere y accedió a las semifinales de la Copa del Rey.

De nuevo en el Campeonato de Liga de Primera División, el 13 de marzo de 1994, el Real Zaragoza lograba una victoria por la mínima (2-1) unos días después de clasificarse como flamante finalista de la Copa del Rey tras superar en el partido de vuelta de las semifinales al Real Betis por 3-1. En el partido liguero, se adelantó el Real Oviedo en el marcador a los 32 minutos tras aprovechar su delantero centro Carlos un buen servicio de Jankovic. En la segunda mitad remontó el Real Zaragoza con dos goles de Nayim y Gay.

Tan solo seis meses más tarde, el 18 de septiembre de 1994, se repetía el mismo resultado en La Romareda, 2-1 para el Zaragoza. La segunda juventud por la que atravesaba Andoni Cedrún, fue vital para que los maños, con un jugador menos desde el minuto 35 por expulsión del "Paquete" Higuera, salvasen un punto ante un luchador Oviedo que hasta desperdició un penalti que lanzó Carlos y paró el meta vasco del Zaragoza. Esnaider, en los minutos 20 y 27 de la primera parte había encarrilado el partido para los locales. Acortó distancias el propio Carlos a los 69 minutos pero no fue suficiente para que su equipo arrancara algún punto del feudo aragonés.

En la primera jornada de la temporada 1995/96, disputada el 3 de septiembre de 1995, nueva victoria por la mínima del Real Zaragoza sobre el Real Oviedo (1-0). Laborioso triunfo zaragocista, materializado con un espectacular gol de Aguado, que junto al argentino Berti, fueron las figuras de los aragoneses. El Oviedo, tímido en los comienzos, pudo empatar el final.

El mismo resultado (1-0) se produjo en el siguiente enfrentamiento entre ambos equipos en La Romareda, el 1 de diciembre de 1996. Casi siete meses después, el Zaragoza volvía a ganar en su estadio, homenajeando de esta forma a su presidente Don Alfonso Solans, que había fallecido tristemente el viernes anterior al partido. El único gol del partido llegó a los 34 minutos del primer tiempo. Un córner botado por Gustavo López, lo remata Morientes y tras varios rechaces Poyet empuja la pelota a las mallas.

El último partido hasta la fecha en que el Real Oviedo logró puntuar en La Romareda se disputó el 7 de septiembre de 1997. Fue un partido con muchos goles (3-3) en el que mereció más el Zaragoza en la segunda parte y el Oviedo en la primera. Los forasteros se fueron al descanso con dos goles de ventaja logrados por Pompei. Acortó distancias Kily González para el Zaragoza a los 7 minutos de la segunda parte y empató el partido Garitano de penalti a los 19 de esta mitad. Se adelantó de nuevo el Oviedo con otro penalti transformado por Juan González y logro el empate a tres definitivo Yordi de cabeza a 13 minutos del final del partido.

Los últimos seis partidos entre Real Zaragoza y Real Oviedo en La Romareda se saldaron con victorias locales. Empezó esta serie ganadora el 29 de noviembre de 1998 con una pírrica victoria por 1-0 gracias a un gol de Savo Milosevic a los 7 minutos de partido. El serbio salvó la cabeza de Txetxu Rojo, muy cuestionado en la capital del Ebro por los malos resultados del equipo en los anteriores partidos.

Mucho más contundente fue la victoria zaragocista (4-0) en al segunda jornada de la Liga 1999/2000, el 29 de agosto de 1999. Antes de comenzar el partido se guardó un minuto de silencio en La Romareda por la muerte de los ex jugadores Endériz y Juanito Ruiz y por Juan Jaria, realizador de Antena 3. Jamelli logró el primer gol a los 7 minutos de partido, llegándose al descanso con esa mínima ventaja aragonesa. En la segunda mitad marcaron Vellisca y Milosevic, éste por partida doble, para dejar el marcador en ese 4-0 final.

Muchos goles en el duelo asturiano aragonés de la temporada 2000/2001. El 18 de febrero de 2002 el Real Zaragoza, entrenado por Luis Costa, endosaba un claro 5-2 al Oviedo y seguía con su buena racha de goles el La Romareda, donde promediaba dos goles y medio por partido en aquella temporada. Los autores de los goles fueron José Ignacio, Esnaider (2), Vellisca y Acuña, para el Real Zaragoza y Danjou y Jaime para el Real Oviedo. Fue el último enfrentamiento de ambos equipos en Primera División.

Los tres últimos precedentes fueron en Segunda División. El primero de ellos el 20 de octubre de 2002. El Real Zaragoza consiguió una cómoda victoria por 3-1 pese a no moverse el marcador en la primera parte. La entrada tras el descanso de Miguel Ángel Corona revolucionó al equipo maño que logró tres goles por mediación de Galletti, Aragón y el propio Corona. Acortó distancias Oli a los 79 minutos para el Oviedo.

Tras casi 14 años sin verse las caras, el Real Oviedo regresaba de nuevo a La Romareda el 29 de mayo de 2016 en la penúltima jornada de Liga y con el Real Zaragoza jugándose sus opciones de disputar el play off de ascenso a Primera. Los hombres de Lluis Carreras se impusieron por 1-0 al Real Oviedo, dirigido desde el banquillo por el ex zaragocista David Generelo. El Zaragoza defendió el gol de Guitián de la primera parte con uñas y dientes. No firmó un buen partido pero la victoria le dejaba como cuarto clasificado. Nadie pensaba que en la última jornada de la Liga frente a un descendido Llagostera, el Zaragoza firmara uno de los peores partidos de su historia y fuera humillado por 6-2 por el equipo gerundense dejando a los maños fuera del play off.

El 11 de diciembre de 2016 se disputó el último duelo hasta la fecha entre Real Zaragoza y Real Oviedo en La Romareda. Los maños, con muchas novedades en la alineación, lograban imponerse por 2-1 al un Real Oviedo que jugó con un hombre menos desde el minuto 44 por expulsión de Verdés. El canario Ángel Rodríguez marcó los dos goles zaragocistas, el segundo de ellos de penalti. Varela, a cinco minutos del final, puso el suspense en las gradas con un gol de libre directo.

En resumen, 41 partidos entre Real Zaragoza y Real Oviedo en la capital del Ebro con un balance muy favorable para los aragoneses: 33 victorias (80,48%), 4 empates y 4 victorias del Real Oviedo. Os dejo el resumen de enfrentamientos entre aragoneses y asturianos en Zaragoza: